Había una vez en un pequeño pueblo de Asia, una muchacha hermosa a la que todos los habitantes querían como esposa.
Un día Jazmín salio al mercadillo de verduras, que la había encargado.
Jazmín se fijo en un castillo que había a lo lejos del horizonte.
Al día siguiente, se despertó y se fue a desayunar. Luego un poco mas tarde cuando había terminado sus obligaciones, se fue a observar el castillo que había visto el día anterior.
Un muchacho la vio y bajo a saludarla.
-Hola, buenos días.
-Hola –respondió Jazmín.
-¿Como te llamas?-Pregunto el muchacho.
Me llamo Jazmín y vivo en una casita en el pueblo.
El muchacho la dijo que él era el príncipe del castillo, y la invito a entrar.
Que bonito!!-Dijo Jazmín asombrada.
Siéntate, por, favor. Ahora servirán la cena.
OH!! Muchas gracias –Dijo Jazmín.
Mas tarde cuando era casi de noche……Estuvieron paseando por el jardín, conociéndose mejor.
Luego se pararon en un banco del jardín y el la confesó, que la amaba.
Jazmín le respondió que ella también le amaba… y justo cuando se iban a besar……
Jazmín se despierta por una voz que escucho al lado de su oído, era su madre despertándola de aquel dulce sueño.
Y al final se dio cuenta de que era solo una fantasía de su sueño.