Esta es la historia de un niño llamado Max. El tenía dos hermanos. Vivía con sus padres en un pueblo muy pequeño, no se podía decir que tuvieran mucho dinero, su madre era ama de casa y a su padre le acababan de echar del trabajo, estaba intentando buscar otro.
Un día Max se encontró a una anciana yendo al colegio. La anciana le dijo: “oye niño, se que dentro de poco te espera algo bueno”. Max se asustó y siguió su camino, no creía que fuera cierto lo que le había dicho aquella anciana. Pero Max se dio cuenta de que algo raro estaba sucediendo, ¡ era mago¡ De su sombrero había salido tres preciosos conejos , y eso no era todo, sabía hacer todo tipo de trucos con cartas y miles de cosas.
Cuando volvió a casa se lo contó a sus padres, ello no se lo creían hasta que Max se lo demostró, era el primer niño mago que había en el pueblo. A Max le contrataron en un local y tenía mucho éxito, por lo que también conseguía ser el ojito derecho de sus padres, sus hermanos estaban celosos. Una noche cuando Max fue a actuar, sus hermanos le cogieron la varita y todos sus trucos. Max estaba desesperado y al final le acabaron echando.
Los hermanos de Max se arrepintieron y confesaron que habían sido ello, al principio Max se enfadó, pero al final pensó: “no importa, total, ya estaba un poco cansado de este trabajo”. Y toda la familia fue feliz.
PAULA 6º